Publicado en Abejas
Por Bio Chakra
Sábado, 20 de Mayo del 2023

La Abeja, ¿es un insecto? 7/7

Enmarcado por la pregunta "¿La Abeja, es un insecto?" compartimos una serie de observaciones y reflexiones acerca de la naturaleza de este Ser que acompaña la evolución del Ser Humano desde antes de que este último se afiance en la Tierra.

Parte 7
Hacia la Construcción de un Paradigma 

Ya hemos concluído que necesitamos abandonar una mirada mecanicista  y lineal para abordar el vínculo con las Abejas. 

Ahora bien, ¿es suficiente con esta mirada "SOCIAL Y COMPLEJA" como para comprender el mundo de las abejas y sus interacciones con el ambiente y con nosotros?

Para algunos si, para otros no.  Depende de cuánto uno quiera indagar y comprender y un poco también, a cuánta productividad está dispuesto a renunciar.
Especialmente en el último siglo la humanidad ha aprendido que, bajo condiciones de stress inducidas, aumenta significativamente la productividad de un sistema en el corto plazo (aunque luego implote), llámese este industria, sistema social, criadero de pollo, horticultura intensiva o bien, lo que nos interesa aquí, el trato con las abejas. 

Una vez asumido que deseamos ir por otro camino, cuando ya  somos conscientes de un "manejo amistoso" con este tan especial "ser social", quizá pongamos el foco en "administrar" los excedentes de producción que nos ofrece, o en tantas otras actividades que propone o exige la vida en ambientes agrícolas o silvestres.  Generaremos algo menos de caos que un apicultor netamente productivista y con ese cambio cuantitativo, ellas tendrán algo más de bienestar y nosotros estaremos más conformes.  Como seres humanos del siglo 21 estamos acostumbrados a las disonancias, así que un "poquito de ruido" en nuestro trato con ellas nos puede parecer un punto de negociación válido.  Con esto y algo de suerte, las abejas ya tendrán lo suficiente para sobrevivir por generaciones y hacer sus contribuciones biológicas a la biodiversidad.  Muchos enfoques de "apiculturas naturales" proponen esto. Preferimos no entrar en detalles ni nombrarlos aquí.

Sin embargo, quizá nos atrevamos a preguntar si detrás de toda esta orquesta de hábitos y comportamientos que observamos en una colmena, pueda haber, tal vez, algún "motor invisible" que actúa a través de los visibles instrumentos biológicos que llamamos abejitas.  Es decir, lo que algunas personas nos preguntamos por ejemplo acerca de los seres humanos, también podríamos preguntárnoslo acerca de las abejas.

¿Habrá razones, impulsos, propósitos por los cuales se comportan como lo hacen o simplemente se trata de un milenario y azaroso proceso de evolución biológica? Que sepamos, aún para la ciencia, estas preguntas no están prohibidas...

Las culturas ancestrales que les tenían tanta admiración y respeto y "endiosaban" a las abejas, ¿eran ignorantes o veían algo que nosotros no estamos percibiendo?

La aparición de un enjambre en una granja, ¿es un hecho "inevitable", se atribuye a un mal manejo del apiario (como sugiere la apicultura industrial) o tiene algún significado que no estamos sabiendo interpretar?

Nuestros abuelos y abuelas, cuando conversaban con ellas y les contaban los sucesos familiares, ¿con quién hablaban? ¿Con la pecoreadora, la guardiana, la matriarca o "reina", con un zángano o con quién?  ¿Simplemente realizaban estas prácticas porque no tenían obra social que cubriera una asistencia psicológica, o acaso percibían que cultivar el vínculo con ese "ser abeja", con el que hablaban, los nutría y acercaba mutuamente?

¿Habrá una parte del "colapso de las colmenas" que pudiera ser atribuible a nuestro "trato materialista", a un quiebre en el vínculo entre el humano y la abeja?

Igual como sucede con otros abordajes de la ciencia materialista, una vez establecido el cerco alrededor de nuestros razonamientos más simplistas, todas las respuestas que obtendremos, nacerán dentro de este corral artificial que hemos construido previamente.  Tendría que suceder algo verdaderamente impactante como para que ese cerco, cada vez más fortalecido con la práctica, se agriete o que nosotros simplemente nos permitamos mirar más allá del mismo. Abrirse una puerta nueva que tienda un puente asequible entre lo que ven los ojos y lo que intuye el corazón.

Esto es lo que propone, a nuestro entender, la Apicultura Biodinámica.
Y para ser claros aún dentro de estas miradas, encontramos camino por recorrer.  Por nosotros mismos, pero también por colegas que a veces interpretan que una vez que se desarrolla un sistema, ya se puede volver a aplicarlo mecánicamente.  Porque en el fondo, lo que esta cultura apícola propone, es estar siempre despiertos, abiertos al encuentro, sensibles a la comprensión.